Comprar una iguana viva o troceada, debidamente empacada e incluso hasta preparada, dejará de ser un sueño anhelado por aquellos que saborean las cotizadas carnes de montes, y que por temor a las represalias, no incursionan en cacería ilegal de especies silvestres, ya que gracias al establecimiento de zoocriaderos satelitales comunitarios, que promueve el Proyecto Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (CBMAP II) de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), no solamente se repoblarán los bosques con iguanas, si no también se trabaja en la reproducción con fines comerciales.
Para tal fin, recientemente se llevó a cabo en Guánico Arriba de Tonosí, la primera capacitación sobre mercadeo y comercialización de iguanas verdes, en la que personal idóneo de la ANAM en Los Santos, explicó a la agrupación comunitaria que ejecuta dicha inversión ambiental, todos los aspectos legales que implica la cría, manejo, traslado y comercialización de esta especie catalogada en peligro de extinción.
Alexis Corrales, aseguró que tras la capacitación en mercadeo y comercialización, ahora cuentan con una visión más clara sobre el potencial de su negocio ambiental y su impacto positivo en la disminución de la presión que actualmente la cacería ilegal ejerce sobre las poblaciones de iguana verde en Los Santos y otras partes del país.
Nuestra producción sería para la venta a restaurantes, a cadenas de hoteles", detalló Corrales.
En la actualidad, existen distorsiones en el precio y la comercialización de la iguana verde. Son pocos los comercios debidamente registrados que comercializan esta especie, principalmente como mascotas. El precio en el mercado capitalino de una iguana nacida este año es de unos $12.00. En contraste, algunos zoocriaderos en la región de Azuero, venden una iguana adulta de cinco años, para consumo, en solamente $20.00