S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


inicio

al cierre

nacional

política

opinión

economía

el pueblo habla

relatos y reportajes

la voz del interior

sport

el mundo

viva

en la cocina

sucesos

 

CRITICA
 

  OPINIÓN


Rompa el cascarón del egoísmo

Rómulo Emiliani | Monseñor

¿Sabe usted por qué tantas personas padecen de neurosis o enfermedades nerviosas? En parte es, porque están demasiado preocupadas por sí mismas y sus cosas, dando vueltas a su "yo " como un perrito jugando con un hueso. El "yo "se convierte en un monstruo que tienen que alimentar a todas horas; una especie de rey primitivo al que tienen que rendir pleitesía y reverencia. Esa excesiva preocupación por sí mismo, o sea el egoísmo, es una ofensa a Dios y produce mucha neurosis.

¿Padece usted de egoísmo? ¿Está demasiado preocupado por usted mismo? ¿Vive centrado en su propio " yo ", rumiando su propia neurosis? ¡Pues usted puede curarse de eso! Propóngase matar el egoísmo para librarse de esa terrible enfermedad del alma. Sepa que usted no existe por y para usted mismo. El Señor lo creó para que dedique y entregue su vida totalmente a un ideal, causa, encuentro, convivencia y unión con El y el prójimo.

Mucha gente se sanaría de sus enfermedades nerviosas si saliera un poco más de sí misma y se preocupara por los hambrientos y miserables que hay en nuestras ciudades y campos.

¡Hay tanto por hacer y usted puede ayudar! No se trata de dar más de lo que sus fuerzas y posibilidades le permitan. El Señor solamente le pide lo que usted pueda dar. Rompa ese cascarón, salga de usted mismo y conviértase en otro Cristo en la tierra.

¿Sabe usted que su compañía, amistad, cariño y, sobre todo, su oración por otros puede hacer mucho bien? ¿Por qué no se preocupa un poco más por los demás? Yo le garantizo que se sentirá mejor y dejará un poco su enfermedad nerviosa.

Si usted rompe el cascarón, deja su egoísmo y sale un poco de sí mismo, yo le garantizo un futuro mucho más feliz. ¡Anímese!. Despierte, levántese y resurja ya de esas cenizas en las que se encuentra consumiendo por su egoísmo. Suba como un águila, toque las puertas del cielo y comience a amar de verdad. Confié en el poder de Dios y podrá lograr todo lo que se proponga.

El Señor lo ama y le recompensará. Recuerde que con Dios lo podemos todo, porque CON EL, SOMOS ¡INVENCIBLES!!!




OTROS TITULARES

Dorindo y Eneida

La humildad

¡Golpes de chácaras!

Comentarios

Rompa el cascarón del egoísmo

Los mismos de siempre

Tránsito

 


 

  





linea
linea gris
 

   copyright © 1995-2009, CRITICA EN LINEA
todos los derechos reservados