Jason Kidd le regaló su medalla dorada a la dueña de uno de los casinos más prestigiosos de Las Vegas, Elaine Wynn.
El base norteamericano tiene una explicación muy simple.
"El verano pasado, nos quedamos en el Wynn por lo que pareció una eternidad, cerca de tres semanas", le dijo Kidd al Las Vegas Review-Journal. "Nos reunimos en un banquete, nos pusimos a hablar y realmente conoce el deporte. Le dije que si ganaba la medalla dorada se la iba a regalar. Ella pensó que yo estaba bromeando, pero yo ya tengo una y no nos podrían haber tratado mejor en el Wynn".
Un gesto de enorme gratitud el de Kidd, teniendo en cuenta las pocas personas en el mundo que tienen una medalla de oro.