Aunque la justicia norteamericana en primera instancia decidió extraditar al exgeneral Manuel Antonio Noriega a Francia, pareciera que todavía no está todo dicho en torno a la suerte que le depara al exdictador panameño.
Lo más seguro es que llegue el 9 de septiembre, fecha en que Noriega cumpla su sentencia por narcotráfico en Miami y no exista un fallo en firme, sobre su entrega a las autoridades francesas.
Es casi un hecho que Frank Rubino y los demás abogados de Noriega agotarán todos los recursos a su alcance para evitar que el exmilitar de 73 años sea enviado al país galo, donde debe enfrentar otro proceso por lavado de dinero.
El propio juez William Hooveler ha dicho que el caso de Noriega es único y requerirá de muchos análisis. Lo lógico era que Noriega fuera repatriado a Panamá para enfrentar las condenas por homicidio que pesan sobre él, pero sin duda que en torno al exgeneral hay cosas de alto vuelo que están en juego.
Sin duda que Noriega guarda muchos secretos, sobre todo de sus relaciones con la comunidad de inteligencia de Estados Unidos y a muchos sectores no les conviene que éste revele esas cosas.
Es probable que en toda la trama en torno a Noriega haya una política de alto vuelo, cuyos pormenores se desconocen. A nadie sorprendería que existan acuerdos secretos y que en torno a Manuel Antonio Noriega, todavía todo no está dicho
Habrá que darle tiempo al tiempo. Panamá no debe renunciar a que la justicia local cumpla su papel y el caso Noriega, es una prueba de fuego para los tribunales panameños. Ojalá que no las autoridades no evadan la responsabilidad histórica que le corresponda debido a sus compromisos políticos o de otra índole.