Mucha agua y sol ha pasado y no he ido al Parque de los Aburridos (del Dominó), para hablar con los más pobres de los pobres.Esa mañana del domingo encontré a La Panga amasando la harina para hacer sus famosas hojaldres.Noté que unas cuantas gotas de sudor caían en la masa y le llamé la atención. Me dijo:
"No sea melindroso, periodista, que eso le da el sabor especial que tienen mis hojaldres".
Sus rieron sus amigos el gordo "Tamboril" y el flaco "Cojinoa", antiguos pescadores de cuerda y anzuelo de Puerto Caimito.
Decidí cambiar de tema y pregunté sobre la política.
"Eso está igual que siempre", dijo "Cojinoa".
"Es que los partidos de oposición no tienen fuerza", sentenció La Panga cuando hacía una hojaldre.
"Se la pasan peleando quién va a ser la cabeza en las elecciones y permiten los desmanes del gobierno", señaló "Tamboril".
Una hojaldre recién salida de la enorme y negra olla me dio la llamada "reina de las hojaldres", mientras me disponía a escuchar "la voz del pueblo, que es la voz de Dios", como decían antes.
"En el panameñismo se enredó más el bochinche con la llegada en paracaídas de Alberto", explicó La Panga.
Movió la cabeza negativamente Cojinua y murmuró: "ese cree que con sus millones puede comprar la presidencia".
"El tiene derecho como cualquier otro", alegué con seriedad.
"Es que la política tiene que hacerse todos los días y no cuando le parezca bien al candidato", argumentó Tamboril.
La Panga recordó que por eso se estrelló Rubén Blades", quien quería hacer política por fax".
Hubo risas entre los tres humildes trabajadores.
"Mientras Endara, Ford, Galindo, Martinelli y otros se la pasan politiqueando, muchos panameños no encontramos empleos", dijo "Cojinua".
Informó que había ido al Canal a pedir empleo como machetero. "Le dijeron que "debía hablar inglés", tener una maestría en corte de hierba y otros requisitos".
Tuve que reírme de la ocurrencia del ex pescador de Puerto Caimito.
"En fin, la oposición está "que pudre" y el gobierno más enredado que un mafá con la llegada de Noriega y los líos de los obreros", resumió La Panga.
"Por eso nosotros los pobres no hacemos caso de los politiqueros de oposición y gobierno, y buscamos los frijoles como sea", habló con voz sombría Tamboril.
Al despedirme les dije que no sean" pesimistas, que Panamá es como el corcho: ¡nunca se hunde por más que lo empujen!