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CUARTILLAS
Lecturas

Milciades
A. Ortiz Jr.
Colaborador
Cuando le preguntábamos como estudiantes de periodismo al director de la recién fundada escuela universitaria de esa disciplina, Gil Blas Tejeira, sobre qué teníamos que hacer para redactar bien, siempre contestaba: "Lean, lean mucho; así aprenderán a escribir bien". Las personas que nos formamos antes de aparecer la televisión y otras maravillas electrónicas, tenemos lo que se llama "el hábito de la lectura". No podemos pasar días sin leer algo distinto a periódicos. Eso asombra a los jóvenes de ahora, quienes en muchos casos no leen ni siquiera la prensa escrita. Pues bien: el periodista recibe mucho material de lectura que no siempre se puede leer en su totalidad. Recibí del Dr. Everardo Tomlinson Hernández, un pequeño libro titulado "El Che Guevara en Panamá". Allí indica hechos históricos que muchos desconocíamos, sobre la presencia del guerrillero ar-gentino-cubano en nuestro país, en los finales de los años cuarenta. El libro es el relato de vivencias de juventud del Dr. Tomlinson. El desea dejar constancia histórica de la visita de quien después fue una figura latinoamericana, para bien o pa-ra mal, según sea la opinión política de cada persona. Está orgulloso Tomlin-son de haber alojado en su casa al Dr. Ernesto Gue-vara y un amigo. Por eso su libro puede pecar de subjetivismos hacia esa figura tan controversial. De todos modos, me ale-gró leer su obra porque se refiere a un período de la vida panameña que desconozco. Era un niño cuando ocurrieron esos acontecimientos. Las referencias de Pe-rón en Panamá deben dar lugar para meditaciones. Panamá sigue siendo "Pro Mundi Beneficio" de varios dictadores, que tal vez no merezcan el sabroso asilo en nuestra tierra. A mi despacho universitario llegó un libro que me emocionó mucho. "Testimonio en Primer Plano", del hoy profesor de periodismo Alexander Sánchez A., que contiene una entrevista con el ami-go poeta, escritor y civilista, Dimas Lidio Pitty. Recuerdo a Alexander en las aulas de Chiriquí, cuando fui profesor viajero por varios años. Me llamó la atención el espíritu de superación de quien, ejerciendo un oficio humilde en la extensión universitaria (en esa época), luchaba día a día por ser un Licenciado. Acostumbrado a la lu-cha brava por conseguir las cosas (si mal no re-cuerdo, hasta fue boxeador), Alexander era dirigente de los empleados universitarios, lo que le causó muchos problemas con los jefes. Siempre lo he orientado y aconsejado. Me alegra verlo hoy convertido en director de la Escuela de Periodismo chiricana. Es tan sincero, que en su libro deja constancia de que me agradece "sus enseñanzas y sus rega-ños". Dimas Lidio Pitty ha-bla de muchas cosas, pero lo que más se interesó fueron sus palabras sobre la vocación que debe te-ner el estudiante de periodismo. Esto de la vocación vale para todas las profesiones. Quienes en-señamos en las universidades, sabemos que uno de los problemas educativos del momento son los estudiantes sin vocación. Para el poeta, vocación es "el deseo de hacer las cosas, de vivir para eso y no de eso, como sucede a menudo". Mucho dice el literato chiricano que sir-ve a los futuros periodistas. Por eso utilizaré va-rias páginas del libro de Alexander Sánchez, como examen para algunos de mis alumnos. También recibí la revista Pauta, número 78, que como siempre tiene variados artículos de interés, no solamente para publicistas. A veces uso algunos de esos trabajos como exámenes para mis estudiantes, debido a la calidad de los mismos. En esta edición llamó mi atención el que se titula "El lado oscuro de la Publicidad", así como otro llamado "Violencia y medios de comunicación".
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