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PERO LA ECONOMIA NO MEJORA
Chávez
sepulta a la oposición política en Venezuela

Caracas
REUTERS
Es
tiempo de funerales en Venezuela y el presidente Hugo Chávez
es quien dirige las exequias. "Sin disparar un tiro",
como ha dicho en varias oportunidades, el ex comandante de paracaidistas,
que pasó dos años en prisión luego de liderar
un fallido golpe de estado en 1992, ha derrotado en seis meses
a sus enemigos políticos, dejándolos casi completamente
aislados. Instituciones políticas, que durante cuatro
décadas servían de base al poder y al clientelismo
de las elites políticas del país, han caído
bajo el peso del enorme respaldo popular a Chávez. Los
partidos políticos tradicionales que controlaron el país
durante los últimos 40 años están desbandados,
luego de la renuncia de sus líderes.
"(Chávez) no es nadie a quien se pueda subestimar
o calificar de dictador a secas", dijo el analista político
Eric Ekvall.
"El hombre tiene un muy sofisticado sentido de lo que
está haciendo".
Inspirado en una borrosa plataforma ideológica, que
dice tomar del Libertador Simón Bolívar, Chávez
ha construido su estrategia alrededor de una Asamblea Nacional
Constituyente (ANC) electa el 25 de julio, en la que controla
121 de los 131 escaños.
El presidente ha encargado a la ANC, que incluye entre sus
miembros a su esposa, su hermano y varios de sus ex compañeros
en el golpe, para que redacte una nueva Constitución y
acabe con la corrupción en Venezuela, una de las democracias
más antiguas del continente.
A pesar de mandatos judiciales en contra, Chávez insiste
en que la ANC es el cuerpo más poderoso del país,
e incluso puso su cargo a la orden de la misma.
La última institución en caer fue el Congreso,
dominado por sus opositores. La legislatura fue declarada en
receso indefinido el miércoles, cuando la ANC le limitó
drásticamente sus funciones legislativas.
Líderes de la oposición protestaron la medida,
acusando a Chávez de haber ejecutado un golpe de estado.
"Este es el asesinato del Congreso", dijo César
Pérez, jefe parlamentario del opositor partido socialcristiano
Copei.
"Esta es una Asamblea borrega al servicio del presidente
de la República, quien ha ordenado la liquidación
del Congreso de la República porque carece de mayoría
en él", dijo.
La guerra de palabras podría escalar el viernes, cuando
los legisladores, a quienes se les prohibió sesionar,
planean debatir algunas reformas de Chávez en la sede
del Congreso, donde la ANC se reúne desde principios de
agosto.
Dentro de este torbellino político, la economía
del país, dependiente del petróleo, ha hecho implosión.
Cientos de empresas han cerrado y el desempleo se ha elevado
a sus niveles más altos en 10 años, mientras los
inversionistas evitan riesgos en el actual ambiente de incertidumbre.
¡DESPIERTEN!
El país real al que ustedes están dando la espalda
no quiere disoluciones de poderes públicos", dijo
el miércoles Alberto Franceschi, uno de los escasos opositores
dentro de la ANC.
Pero la agonizante clase política, que Chávez
ha llamado "moribunda", despierta muy poca simpatía
en un país que a pesar de controlar las mayores reservas
petroleras fuera del Oriente Medio, ha visto caer su nivel de
vida en más de un tercio desde 1960.
"Ellos son los criminales", dijo Ana María
Villas, una vendedora de periódicos. "Mira lo que
han hecho con este país. Chávez está metiéndolos
donde tienen que ir: en la basura". Tampoco preocupa mayormente
a los venezolanos la renuncia de la presidenta de la Corte Suprema,
Cecilia Sosa, quien dimitió el martes luego de acusar
al máximo tribunal de haberse "suicidado" al
aceptar un decreto de la ANC, que faculta a una comisión
a destituir jueces corruptos y cesar magistrados de la Corte.
"Todo ese revuelo ... se basa en que Venezuela tiene
un Congreso fuerte y representativo, y que la Corte Suprema no
tiene fallas. Pero claramente ese no es el caso", dijo Ekvall.
Hasta los jueces de la Corte han admitido que el sistema judicial
venezolano es corrupto e ineficiente. Existen unas 2.000 denuncias
contra jueces, por aceptar o solicitar sobornos. A dos tercios
de la población penitenciaria, unos 24.000 reclusos, no
se les ha impuesto sentencia.
Otros centros de poder de la oposición, como los sindicatos,
las gobernaciones regionales, la Fiscalía General y la
Contraloría serán probablemente los próximos
blancos de la ANC, a medida que la "revolución democrática"
de Chávez continúe.
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"Este es
el asesinato del Congreso", dijo César Pérez,
jefe parlamentario del opositor partido socialcristiano Copei.
"Esta es una Asamblea borrega al servicio del presidente
de la República, quien ha ordenado la liquidación
del Congreso de la República porque carece de mayoría
en él", dijo.
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