 |
A pocos metros del restaurante Boulevard Balboa, se cometió otro crimen con las mismas características en este establecimiento. Foto Domingo Romero  |
Las noches en Panamá no son tranquilas, mucho menos en avenida Balboa, donde en mes y medio han ocurrido dos horrendos crímenes, bajo el mismo aparente perfil.
LAS VICTIMAS
Por un lado, el jurista especializado en Derecho Marítimo, Roque Alberto Pérez Carrera (54 años al momento del deceso, el 19 de julio del presente año). Por el otro, hace menos de 48 horas cae abatido por balas asesinas Shannan Sing, joven empresario de escasos 33 años, administrador del restaurante "Chombo Style" e hijo del prominente político liberal que responde al mismo nombre.
ROQUE
Por el momento se sabe que Roque muere en la parte exterior del restaurante Boulevard Balboa, tras recibir dos disparos en el rostro, y en momentos en que sostenía un diálogo con otro profesional del derecho. Se supone que el sicario, de presumible nacionalidad extranjera, pudo haber escapado esa misma noche del país al consumar su faena delictiva.
Tanto el fiscal auxiliar de la República, Carlos Augusto Herrera, y altos directivos de la PTJ han sido parcos en ahondar sobre los detalles de este homicidio que conmocionó a los panameños, dada la forma profesional en que fue ultimado Roque y la nube brumosa que dejó su violenta muerte, mezclada con toda una serie de conjeturas así como de continuos comentarios callejeros. Unos relacionados con barcos, deudas, extranjeros y pugnas, pero nadie quiere decir nada.
LA NOCHE
Entre los asesinatos de Roque y Singh hay varias coincidencias lamentables. Ambas personas mueren en horas nocturnas: Roque Pérez (7:30 p.m. en el Hospital Santo Tomás), mientras que Shannan Singh perece aproximadamente a las 11:40 p.m..
Pérez recibe un disparo en la boca y rostro, a diferencia del joven administrador Singh que fue impactado en la cabeza, mientras trata de escapar de sus potenciales asesinos. Ambos mueren al recibir disparos con revólveres, y los dos al momento del deceso sostenían diálogos. Pérez antes de ser ultimado conversaba con prominentes autoridades reunidas en la llamada Mesa de La Papaya.
En tanto, el ahora finado Shannan hijo hablaba con una dama, antes del fatal desenlace. En los dos crímenes, como es obvio, parientes de los ultimados han evitado ahondar en detalles con la prensa. Otro aspecto interesante es que en los dos homicidios los victimarios escapan en autos minutos después de culminar su siniestra labor. |