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Según el representante del corregimiento de El Retiro de Antón, Germán Gaona los restos no pueden pertenecer a la comunidad, ya que en la población existe un respeto con los difuntos. Foto Ilustrativa  |
Restos óseos fueros encontrados hace algunos años en una bolsa cerca del cementerio de Llano Grande de El Retiro de Antón, sin embargo, no hubo reclamos de personas que hubieran perdido a familiares y desconocieran su paradero, por lo que el representante del área, junto con otros residentes, los enterró en un lugar cercano al cementerio.
EL HALLAZGO
Una vez se conoció que la Comisión de La Verdad se trasladaba a diferentes lugares del país en busca de restos óseos de víctimas del militarismo, el representante del corregimiento de El Retiro de Antón, Germán Gaona, nos contactó para que le ayudáramos a esclarecer por medio de un reportaje, de quién son los restos de un ser humano que él y moradores de la comunidad encontraron en una bolsa cerca de un basurero en la vía al cementerio de Llano Grande.
El representante señaló que todo ocurrió hace casi dos años, cuando en noviembre de 1999, los moradores de la comunidad de Llano Grande de El Retiro de Antón limpiaban el cementerio y al depositar la basura en un sitio destinado para ello, alguien logró ver una gran bolsa negra muy extraña y que no era propia del lugar.
"Se trataba de un hallazgo, pero nadie sabía qué era y uno de los moradores decidió bajar al basurero y subir posteriormente con la bolsa y cuando la tocó se salió un pedazo de hueso, luego se me avisó", explicó Gaona.
Dijo que ante la situación, la comunidad quedó muy consternada, ya que antes no había sucedido nada igual, además que descartaban la idea que se tratara de alguna persona del lugar, ya que allí todos son muy respetuosos y nadie profana tumbas ajenas.
Señaló que dio aviso a algunos medios de comunicación, pero que no se dio tal repercusión y nadie dijo nada, ni siquiera las autoridades que deben encargarse de estas circunstancias. "Se le avisó a la Policía Nacional de Antón, pero los agentes nunca visitaron el área", sostuvo.
Explicó que luego de un mes de publicar la información y como las autoridades no se acercaban al lugar, decidió en compañía de su sobrino a meter los huesos en una bolsa negra plástica y los enterró en una esquina del cementerio de Llano Grande.
Gaona al igual que su sobrino y moradores de la comunidad estaban en espera que alguien reclamara los restos, pero nada ha ocurrido y los mismos permanecen allí sin que alguien los reclame o que se identifique a quién pertenecen.
¿A QUIEN PERTENECEN?
Según el representante, los restos no pueden pertenecer a la comunidad, ya que en la población existe un respeto con los difuntos, ya que casi todos los lugareños son familia y el cementerio no pertenece al municipio, sino a la comunidad.
"En este cementerio no se cobra por enterrar a nadie y las personas que prestan las bóvedas llegan a un acuerdo y se estipula el tiempo y posteriormente ambas partes proceden al desentierro para desocupar la bóveda ajena", indicó.
Asimismo, Rodolfo Gaona, sobrino del representante, quien participó del hallazgo y entierro de los huesos, indicó que efectivamente se dio este hecho en medio de la limpieza que se le realiza al cementerio en víspera de Día de los Difuntos.
Dijo que él fue quien bajó a ver qué contenía la bolsa, porque era extraño que estuviera ubicada en este sector, cuando días antes no lo estaba, razón por la que también el corregidor se enteró del hallazgo.
Explicó que se tuvieron que los restos se tuvieron que enterrar dentro del cementerio en una esquina, dentro de una bolsa, porque nadie los reclamó, ni las autoridades le prestaron atención.
Rodolfo al igual que su tío coincide en que los restos no pertenecen al lugar, ya que él es quien se encarga de sacar a los difuntos para ubicarlos en otras bóvedas, "y no se ha efectuado este tipo de trabajo con estos huesos".
INCERTIDUMBRE
La preocupación y la incertidumbre de no saber a quién pertenecen los huesos de la persona que posiblemente falleció hace muchos años, se apoderan ahora más que nunca de los moradores de la comunidad de Llano Grande, quienes piden que se investigue la identidad de los restos.
El representante Gaona expresó que es necesario que la Comisión de La Verdad se acerque al área y se lleven los huesos para que se analicen y se determine si pertenecen a alguno de los desaparecidos de 1968 u otro crimen que aún no se esclarece, ya que a nivel nacional hay un sinnúmero de personas desaparecidas, sin que nadie dé alguna pista de su paradero.
Gaona manifestó que antes no había denunciado el hecho porque lo hicieron hace más de dos años y nadie hizo nada, pero ahora se atrevieron a darlo a conocer para que la Comisión de La Verdad investigue este hallazgo que está enterrado en el Cementerio de Llano Grande sin que nadie sepa quién es. |