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El grupo marxista, que cuenta con unos 16.500 combatientes, también ha enfatizado que el fin de la zona desmilitarizada supondrá automáticamente el término del proceso de paz que emprendió con el Gobierno de Pastrana el 7 de enero de 1999. Foto AP  |
A 43 días del vencimiento de la vigencia legal de la zona de 42.000 km2 controlada por la guerrilla colombiana de las FARC, Estados Unidos reactiva sus críticas al manejo que los rebeldes han dado a esa región, sede del diálogo de paz, mientras Bogotá niega que haya recibido presiones de Washington para no prorrogarla.
La embajada estadounidense en Bogotá señaló que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) "no han respondido de manera recíproca a los esfuerzos (del Gobierno) por avanzar en el logro de la paz, (sino que) continúan secuestrando y abusando de las víctimas y realizando actividades o". "No son consistentes con el proceso de paz", subrayó la representación norteamericana en un comunicado.
La misión diplomática emitió el documento un día después de que el portavoz del departamento de Estado, Phil Reeker, dijera en Washington que los rebeldes colombianos "no han hecho esfuerzos recíprocos para lograr la paz y están utilizando la zona desmilitarizada para cometer abusos contra prisioneros" dijo que las FARC mantienen en la región que controlan "a víctimas de secuestros, se comprometen en el narcotráfico y, por ejemplo, reciben entrenamiento del Ejército Republicano Irlandés (IRA), según reportes".
Tres supuestos miembros del IRA -Martin McCauley, James Monaghan y Niall Connolly- se hallan bajo detención preventiva en Bogotá, bajo cargos de entrenar en tácticas terroristas a los guerrilleros en la zona de distensión e ingresar al país andino con documentos falsos. Pero Estados Unidos ha negado que esté presionando a Bogotá para que no prorrogue la vigencia legal del área desmilitarizada, a partir del próximo 9 de octubre, cuando vencerá su vigencia legal.
"Cualquier decisión en relación con la zona de despeje es una decisión soberana del gobierno de Colombia", señaló el comunicado emitido el viernes por la embajadora norteamericana en Bogotá, Anne Patterson. Asimismo, el documento destacó que la Casa Blanca "ha reconocido pública y repetidamente que la única solución permanente a los problemas de Colombia es una paz negociada y duradera".
"La política del presidente (George W.) Bush hacia Colombia es clara y consistente; radica en la lucha contra el narcotráfico y en el apoyo a la democracia y el desarrollo social y económico del país. Tanto el presidente Bush como el secretario de Estado han manifestado su entero respaldo al Plan Colombia y a la Iniciativa Regional Andina", precisó la misiva. Washington respalda el Plan Colombia con una ayuda por 1.300 millones de dólares, representada mayoritariamente en equipo militar.
Antes de que Patterson emitiera el comunicado, el canciller colombiano, Guillermo Fernández de Soto, había negado versiones periodísticas que indicaban que la Casa Blanca presiona a Pastrana para que no amplíe la vigencia legal del área del despeje, tan extensa como Suiza y dos veces más grande que El Salvador, y no otorgue más concesiones a los rebeldes. "Las decisiones en materia de paz son soberanas, por supuesto, del gobierno de Colombia", dijo Fernández de Soto en una conferencia de prensa. |