Lunes 24 de agosto de 1998

 








 

 

EDITORIAL
Caravanas respetuosas

L
a ciudad Capital fue testigo paciente del desenvolvimiento vial de dos grandes caravanas vehiculares en apoyo de las respectivas posiciones del SI y el NO, que se desplazaron por las principales avenidas y calles, voceando consignas proselitistas, blandiendo banderas, letreros y lanzando proclamas, en medio de jolgorio y entusiasmo desbordante.

El evento coincidió en algunos puntos citadinos, donde ambas columnas vehiculares se cruzaron. Allí, contrario a las predicciones pesimistas de algunos analistas políticos, no se suscitaron actos censurables, de ofensa o diatriba.

Los llamamientos voceados por personeros de cúspide de las toldas partidarias a las membresías reclamando comportamientos corteses, serenos y dignos, cumplieron sus propósitos y resulta plausible el logro.

De igual manera, la presencia multitudinaria de inspectores electorales, los delegados, en las vías, sirvieron de balance y contención a las emociones que permitieron solventar pequeños trastornos y atender indicaciones de las autoridades de la policía de tránsito, entidad que cumplió con rigor sus responsabilidades profesionales disponiendo y acelerando el paso vehicular; orientando a los no participantes.

El desenvolvimiento respetuoso en plausible orden de las dos grandes caravanas debe ser ejemplo y signar el desarrollo del evento comicial, y así las votaciones en las mesas, los escrutinios y proclamaciones, repetirse en el marco de la cortesía, la tolerancia y la fraternización, que engrandezca la consulta popular: En síntesis, constituir una gran fiesta de la Democracia y la Civilidad, donde no tenga cabida el violentismo, la imposición y las conductas ofensoras y soeces.

Los panameños superamos veintitrés años de autocracia, donde el foete y el fusil fueron las herramientas para acallar criterios, aplastar ideas, y mantener el oído único y la palabra encumbrada del absolutismo castrense; razón por la cual debemos con celo defender la vigencia del estado de derecho, la civilidad y el libre juego de las opiniones, y el referéndum nos ofrece una oportunidad para rubricar este propósito nacional de construir una sociedad en libertad, con reales garantías, en respeto y dignidad, donde la justicia alcance el altísimo nivel de decidir las pretensiones, dando a cada cual lo suyo.

Dos acontecimientos acaecidos en esta semana: la instalación de la Junta Nacional de Escrutinios y las dos caravanas vehiculares, se han caracterizado por expresar altísima tolerancia, decencia en trato, cortesía en la palabra y fraternal propósito de respetar la libre emisión de las opiniones, bases que sustentan la vida democrática. Confiamos en que tales parámetros se mantendrán en los actos que deben cumplirse, asímismo en el acto comicial del 30 de agosto: Panamá lo merece.

 

 

 

 


 

AYER GRAFICO
La Casa Góngora es uno de las joyas históricas de San Felipe.


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, expongo al peligro a mis pasajeros.


OPINIONES



 

 

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