El actor, director y productor estadunidense Paul Newman, reconocido con un premio Oscar y un Globo de Oro, abandonó el hospital en silla de ruedas para regresar a su casa, en donde espera pasar sus últimos días de vida.
El histrión, quien además impulsó en memoria de su hijo la Fundación Scott Newman, destinada a auxiliar y proteger a personas víctimas de la droga, dijo que "no quería morir en el hospital".
Ganador de un Oscar Honorífico en 1985, así como otro por Mejor Actor por el filme "El color del dinero" (1986) , abandonó hace unos días el Weill Cornell Medical Center de Nueva York, tras recibir tratamiento contra el cáncer de pulmón que padece.