La Voz del Interior, **
La tradicional fiesta que se celebra en agosto en Parita de Herrera, es reconocida por sus famosas tardes de toros; una caja anuncia el momento en que el animal y el torero parecen danzar en el aire, en un perenne coqueteo, mientras que los vendedores de helados, huyen despavoridos a esconder sus carretillas detrás de las palmeras que están junto a la iglesia colonial, antes de que el vacuno les cause daño.
El pueblo está de fiesta y sus calles coloniales se quedan chicas para la marejada de lugareños y visitantes, que acuden a este encuentro anual, seguros de que fiesta como la de Santo Domingo de Guzmán, en Parita, es difícil de encontrar e igualar, en la región de Azuero.
Hoy en día, el distrito de Parita está compuesto por los corregimientos de: Parita cabecera, Cabuya, Los Castillos, Llano de la Cruz, París, Portobelillo y Potuga.
FUNDACION
Esta celebración se da sin que los historiadores se hayan puesto de acuerdo, si fue en 1557 o un año después 1558, cuando se fundó este sitio colonial, que en sus inicios se le llamó Santa Elena. En lo que los panameños coinciden es que Parita es un pueblo de gente honrada y trabajadora.
A pesar de sus años de fundación, Parita sigue siendo un pueblo de tradiciones legadas por sus antepasados; en el que aún se conserva el tamborito con sus mujeres cantalantes, los montezumas, y las danzas de diablicos limpios y sucios.
Jesse Diez, historiador de la región de Parita, manifiesta que hablar de Parita es remontarse a muchos siglos, ya que este 18 de agosto se cumplen 450 años de la Fundación del distrito de Parita, en la provincia de Herrera.
Diez expresó que, además de su iglesia colonial, Parita cuenta con el Parque Nacional Sarigua y el Cenegón del Mangle, donde anidan los polluelos de las garzas que son llevadas a la Presidencia de la República.
Agregó que como si fuera poco, en París se encuentran los pozos termales.
Aquí, en estos lares herreranos, durante la década de los cincuenta , en el siglo XIX la apacible vida pueblerina se estremeció con las sublevaciones de campesinos que protestaban por el alza de impuestos. Las calles y casas de quincha pariteñas nos hablan -para quien desee verlo-, de los anhelos libertarios del hombre panameño y de su inclaudicable nacionalismo.
También procede de Parita, el vendedor de frutas de apellido Luna, que se involucra en el conocido "Incidente de la Tajada de Sandía" del año 1856, hecho histórico que nos ilustra sobre la rebeldía del panameño, cuando fuerzas extranjeras intentan hollar nuestra tierra, con ínfulas de procónsules romanos.
En Parita también están las huellas genéticas del presidente constarricense, Don Miguel Ángel Calderón Guardia, quien procede de aquellas familias pariteñas que en el decimonono emigraron a Costa Rica, luego de las llamadas guerras entre las familias Guardias y Goitías.
DANZA:
Ocho danzas en Parita: Diablicos Limpios, Diablicos Sucios, Diablicos Pariteños, Montezuma Española, Cumbembes, Torito Guapo, El Venado y Las Mojigangas.
A diferencia de otras danzas de diablicos limpios, la diabla de Parita es muy elegante. Su vestido es de múltiples colores e innumerable cantidad de cascabeles que suenan la música de los diablos. Usa un ala de plumas y espejos
Parita es también el único pueblo en Panamá, en donde los diablos danzan con la jota española.
TRADICIONES
Hay que destacar que la Plaza no ha sido declarada, Monumento Nacional, pero sí existe un acuerdo Municipal, con los propietarios de las casas, que consiste en no alterar la fachada externa de las casas, para conservar la parte arquitectónica.
En cuanto a las nuevas generaciones, los pariteños, consideran que la juventud está tomando conciencia, a pesar de la influencias extranjeras, ya que hay grupos organizados, que tienen como fin el conservar, mantener y presentar las tradiciones y costumbres de Parita a nivel nacional e internacional.
Porque hablar de Parita encierra un mundo de tradiciones y de mucho folclor, de gente que danza y hace máscaras, de aquellos que trabajan duro en el campo, pero con una sonrisa en acción de gracias a Dios, por el sol de cada día, porque el pariteño es alegre, trabajador y lleno de mucho sentimiento religioso.
"Algunos dicen que Parita, se quedó sumisa en el tiempo, si bien no ha sido abrazada por el progreso material, yo creo que hay una parte espiritual de mucho apego a lo nuestro, que nos identifica como pueblo y como nación", así describe el profesor Jesse Diez, al distrito de Parita. ¡Felicidades en sus 450 años!