El Sevilla dejó ayer una gran impresión en el Amsterdam Arena y mereció con creces la victoria, pero no pasó del empate a un tanto ante un Arsenal londinense, que se puso por delante muy pronto y que después construyó un muro defensivo sólo para conseguir la igualada.
La formación española cierra su participación en el torneo con dos empates -lo hizo a cero frente al Inter de Milán italiano- y sin la opción de ganarlo, ya que, independientemente de lo que hagan en el último partido el equipo italiano y el anfitrión, Ajax, en la jornada del viernes los ingleses se impusieron a los holandeses por 3-2.
El equipo de Manolo Jiménez se encontró a las primeras de cambio con un gol, el primero que recibe en los siete partidos disputados hasta ahora de pretemporada, y llegó en una desafortunada acción en la que un despeje del colombiano Aquivaldo Mosquera rebotó en Carlos Vela y ello propició que el mexicano batiera en su incursión al meta Javi Varas.
De ahí hasta que el árbitro señaló la conclusión de la primera parte fue un monólogo sevillista, que apretó fuerte y asedió al conjunto que entrena el francés Arsene Wenger, quien dejó en el banquillo a buena parte de sus estrellas y que utilizó a muchas jóvenes promesas.
La recompensa al esfuerzo sevillista llegó en el minuto 79, cuando una de las innumerables incursiones de Jesús Navas por la derecha acabó en un buen centro sobre un activo uruguayo Ernesto Chavantón, quien dentro del área chica no perdonó y marcó el 1-1.