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El Ministro de Comercio, Joaquín Jácome, aseguró que equiparar el contrato de la Panama Ports Company (PPC) fue una decisión difícil tomada por Consejo de Gabinete que no tiene vuelta atrás.
Jácome sostuvo que la decisión que se tomó fue importante y que dentro de cincuenta años los panameños podrán ver los frutos de esta objetada equiparación.
Una vez más Jácome compareció ante la Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa para explicar la equiparación del contrato de la PPC, en donde manifestó que asume la responsabilidad, como funcionario público, de cualquier lesión fiscal que se pueda acarrear al Estado.
"Me reitero en mi posición al decir que yo recibí peticiones que fueron elevadas al Consejo de Gabinete, en donde se analizó el tema y se me autorizó efectuar el trámite correspondiente, amparándome en el artículo N°2 de la ley de 1996 del contrato de la Evergreen con el Estado panameño", dijo.
Según Jácome, contra él se ha organizado una campaña de desprestigio por emprender esta transacción contractual.
"Contra mi se ha desatado una campaña de rumores de posibles publicaciones para empañar mi nombre y ante todo eso estoy consciente de lo que está pasando", agregó
Sostuvo que "nunca, ante la opinión pública, ha rehuido su deber para dar las aclaraciones necesarias sustentadas de mis actos y no tengo por que esconderme", sostuvo.
"En los próximos años estoy seguro que cuando se dé el desarrollo portuario que se va a dar producto de esta decisión. La historia y los panameños entenderán la magnitud de la decisión tomada, a pesar de lo difícil de la decisión y de todos los intereses comerciales de por medio", manifestó.
Durante su comparecencia ante la comisión legislativa el perredista Miguel Bush, aseveró que durante una reunión almuerzo con un alto dirigente político, éste le dijo que el ministro de comercio había recibido entre B/.10 y B/.20 millones de dólares por autorizar la equiparación de los contratos a favor de la PPC, según reveló un medio extranjero.
A estas acusaciones, Jácome respondió que si todo lo que se habla en los almuerzos se pudiera confirmar, entonces no existirían los rumores, sino las verdades. |