Los días, buenos y malos, son parte de la vida.
César González, un sujeto de 23 años, se salvó milagrosamente de morir ahorcado. La ayuda oportuna le llegó en una ambulancia del Cuerpo de Bomberos de La Chorrera.
Según los informes, el hecho se registró el viernes a las 9: 10 de la noche, cuando González, por motivos que se desconocían hasta la tarde de ayer, domingo, pero que se investigan por parte de las autoridades y familiares, se armó con una sábana y la colgó de un árbol en el patio de su residencia.
De allí fue llevado por los bomberos al cuarto de urgencia del Hospital Nicolás A. Solano, en La Chorrera, donde le salvaron la vida.
La muerte no es la solución a los problemas, ya que estos con el tiempo desaparecen, como lo dice el viejo refrán: "No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista".