Nadie sabe quién lo hizo, pero lo cierto es que fueron encontrados aproximadamente mil tiburones muertos y sin sus aletas en la desembocadura del río Torio en las costas del distrito de Mariato, provincia de Veraguas.
Personas que hacían turismo interno se percataron de la matanza al sentir la pestilencia. Las aguas estaban repletas de estos tiburones, de muy corta edad sin las aletas que de según conocidos serán usadas para sopas especiales.
La matanza de estas especies, según algunos conocedores, no es nueva. El crimen ecológico lleva más de tres meses en su ejecución.