 |
Por lo menos 10 mil personas por dìa estuvieron en la feria.  |
Una vez más se comprueba que Panamá es una tierra de contrastes: en 1989, durante el saqueo, si hubo negocios que no sufrieron ningún daño fueron las librerías. Sin embargo ahora, cuando se dice que el país vive una severa crisis económica, los panameños optaron por gastarse no menos de 450 mil dólares en libros, durante la feria internacional que culminó ayer.
Según Priscilla Delgado, presidenta de la Cámara Panameña del Libro, a la sede de la feria entró un promedio de 50 mil personas en cinco días, y dejaron en las cajas de las librerías y editoriales participantes un promedio de 15 mil balboas por cada negocio.
En la feria había 73 expositores, y por lo menos 30 eran librerías o casas editoriales.
Delgado señaló: "esto es fantástico, se hizo en 5 días lo que las librerías demoran un mes en lograr (...) lo que demuestra que en Panamá sí se lee (...) este país no es el mismo después de esta feria".
Pero la Feria del Libro fue mucho más que ventas: hubo sesiones de títeres, talleres de cuento para niños, seminarios para bibliotecarios, conferencias para profesionales de la pluma, encuentros de editores, autores y libreros; y presentaciones de libros de importantes escritores como Germán Castro, Ramón Fonseca y Serio Ramírez. |