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Un adelanto de desembolsos del FMI a Argentina, un canje de deuda de corto plazo y un severo ajuste del gasto público alcanzarán para que el país cumpla con sus obligaciones financieras este año, dijeron analistas, pero se preguntaron qué pasará en el 2002.
La crítica situación económica y financiera que atraviesa el país sudamericano llevó al gobierno del presidente Fernando de la Rúa a impulsar un impopular recorte de gastos centrado en rebajas de salarios y pensiones para llevar a cero el déficit fiscal.
Pero la aprobación en el Congreso de la ley que autoriza los recortes no calmó a los mercados, que tras recibir con decepción los números de la recaudación tributaria de julio cayó 8,7 por ciento comenzaron a recuperarse con las señales de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional de que no dejarían caer al país.
"El hecho de que hayan intervenido realmente le da un cambio de tendencia a la caída argentina (...).Lo que sí es importante es que no nos dejaron caer", dijo el analista Rafael Ber, de la consultora Argentine Research.
El viernes llegó a Buenos Aires el subsecretario de asuntos internacionales del Tesoro de Estados Unidos, John Taylor, en una visita ordenada por el presidente norteamericano, George W. Bush, para demostrar el interés de su país en contribuir a solucionar la situación de la tercera economía latinoamericana.
Mientras Taylor se reunía con funcionarios del gobierno argentino, el titular del FMI, Horst Koehler, dijo que recomendará acelerar un desembolso de 1.200 millones de dólares a Argentina en agosto, en lugar de septiembre, en el marco de un acuerdo con el organismo por 14.000 millones de dólares y de los cuales quedan por entregar 2.500 hasta fin de año.
El martes, el gobierno argentino acordó canjear deuda de corto plazo por 1.300 millones de dólares por o de mayor duración para aliviar los vencimientos hasta fin de año, que se suma a una emisión de bonos por 400 millones de dólares entre fondos de pensión.
Así, el gobierno tiene asegurado buena parte del financiamiento de la deuda de corto plazo, que hasta diciembre suma 4.285 millones de dólares.
¿Y DESPUES QUE?
"Para que haya default significa que no podemos pagar, y los pagos de este año de deuda ya están comprometidos (...) este año lo tenemos cubierto, el problema es el año que viene", dijo a una radio el ex ministro de Economía Juan Alemán.
"El año que viene hay que pagar de capital solamente de vencimiento de títulos y otras cosas 16.500 millones de dólares, está claro que no los tenemos y no tenemos acceso al mercado voluntario de crédito y por otra parte es bastante improbable que el Fondo y los demás nos presten como para pagar eso", agregó.
Argentina, un país en donde un tercio de la población de 36 millones de habitantes vive en condiciones de pobreza, acumula una deuda pública de 128.000 millones de dólares o más de 44 por ciento de su Producto Interno Bruto.
"Lo que tenemos que conseguir de los grandes que muestran tanto interés por la Argentina es una garantía para la colocación de nuestros títulos y está todo resuelto, no le pedimos plata, sólo una garantía y entonces podemos colocar títulos al siete por ciento y está todo resuelto", señaló Aleman. |