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Cinco personas resultaron heridas de bala durante un enfrentamiento entre la policía y manifestantes adeptos al gobierno, en los alrededores del palacio presidencial.
El presidente Hugo Chávez desestimó los violentos disturbios ocurridos en la ciudad, y sostuvo que "sólo son pequeños grupos” que están tratando de generar desórdenes.
Chávez declaró a un grupo de periodistas, a las puertas de su oficina en el palacio presidencial, que ordenó la salida de la Guardia Nacional a las calles “para garantizar, como estamos obligados, el orden público, la paz”.
Los desórdenes se iniciaron cuando la policía metropolitana intentó dispersar a los manifestantes, pero fue atacada con armas de fuego por desconocidos. En medio del tiroteo, resultó herido un policía y cuatro transeúntes.
Algunos hombres, con el rostro cubierto, se enfrentaron con piedras, palos y botellas a los policías, cuando intentaban dispersarlos.
Los manifestantes bloquearon la principal avenida del oeste de la ciudad, para protestar por la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de no enjuiciar a cuatro militares rebeldes.
El vicepresidente, José Vicente Rangel, descartó que la situación haya salido del control de los cuerpos de seguridad, y denunció que "hay provocadores infiltrados” que están tratando de crear violentos disturbios. |