Cualquier iniciativa que tenga como fin brindar momentos de sano esparcimiento y diversión a la juventud, es "positiva".
Revivir los Juegos Juveniles Nacionales, luego de 27 años, es a primera vista plausible, pero si el Instituto Nacional de Deportes (INDE) no le da un seguimiento continuo a los talentos que surjan y no se subsanan los problemas que afrontan varias provincias para desarrollar y promover el deporte, esta "fiesta deportiva" no pasará del mero "show".
Está bien que estos Juegos se lleven a cabo en diferentes regiones del país, aunque para masificar el deporte no sólo basta con organizar eventos que reúnan a una cantidad X de atletas en determinados puntos. Para lograr la "masificación" también se requiere de equipos e instalaciones deportivas óptimas, de las cuales se carece en provincias como Darién, Veraguas, etc. (¡No todo es béisbol y fútbol!).
La actividad deportiva, aunada a la educación, es vital para el pleno desarrollo de las facultades del ser humano.
A los jóvenes que verán acción durante estos nueve días de competencias, sólo queda decirles que den lo mejor de sí, que nunca desmayen por alcanzar sus metas, tanto en los planos deportivos como educativos.
¡Ayudemos al deporte!