Al menos 50 personas murieron y 135 resultaron heridas en dos atentados perpetrados contra aficionados al fútbol que celebraban en Bagdad el triunfo de su equipo en la semifinal de la Copa de Asia, informaron fuentes policiales.
En el primer atentado, que fue el más sangriento, fallecieron 30 personas y 75 resultaron heridas por la explosión de un coche bomba conducido por un suicida, que estalló en una esquina del barrio de Al Mansur, en el oeste de la capital.
Ese ataque también causó importantes daños materiales a viviendas y locales comerciales de la zona.