Fue una jornada agotadora. Pero hay que reconocer que al viejo Dorindo sí le pusieron bien el sobre nombre de "El Poste", pues el recorrido que realizó ayer en celebración de sus 50 años fue además de un reconocimiento público una prueba de resistencia, ya que el recorrido tomó cerca de 12 horas desde que inició en el Aeropuerto de Albrook hasta que finalizó con una gran fiesta en el Parque Porras de la ciudad de Las Tablas.
Como dije anteriormente, todo empezó en el Aeropuerto de Albrook donde arribó de un vuelo comercial desde David siendo las 9:15 de la mañana. Sus hijos, esposa, amigos y especialmente seguidores de toda la vida esperaban con ansias para iniciar el recorrido que lo llevaría por Capira, Chame, Aguadulce, Santiago, Parita, Chitré, Los Santos, Aguabuena hasta llegar finalmente a Las Tablas donde cientos de tableños esperaban impacientes a su más querido músico.
Pero antes de llegar a Azuero, ya Capira y Chame habían mostrado su admiración con reconocimientos en las plazas principales, mientras que en Antón le tocó bailar un tambor antonero, en tanto la gente coreaba su nombre.
En Aguadulce otro tanto; un grupo de damas ya adultas salió a recibir a su ídolo y aunque fugas no faltaron, los vítores para el homenajeado a quien las autoridades del distrito entregaron sendos reconocimientos, al igual que los pueblos que antecedieron.
Un mar de gente lo esperaba en Santiago específicamente en la Placita de San Juan de Dios, donde llegó rondando la 1 de la tarde, cuando ya había iniciado el sorteo de la Lotería, pues allí también se jugaba el sorteo del miercolito, que dicho sea de paso también homenajeó al hombre mostrando su silueta en todos los chances y billetes de esta fecha.
Entre aplausos Dorindo abandonó Santiago para enfilarse hacia Azuero donde Chitré; Los Santos, Guararé y la tierra que vio nacer Aguabuena de Los Santos, completaron la lista de pueblos por recorrer.
Rayando las 7 de la noche ¡El Comendador de comendadores! entró triunfante en la cuidad de Las Tablas donde los fuegos artificiales le recibieron.
Al son de murga y en medio de una calle de honor de acordeonistas entre los que figuraba Alfredo Escudero y Ceferino Nieto, el músico santeños más venerado de los últimos 50 años entró a la Iglesia de Santa Librada donde se ofició una misa en su honor, mientras el parque abarrotado de feligreses esperó para ser parte de una larga y memorable jornada en homenaje al hombre que por medio siglo los ha hecho gozar de lo lindo.