El contralor Carlos Vallarino, afirmó que en el caso de la venta de buses como chatarra por parte del Banco Nacional de Panamá (BNP), le corresponde a la Superintendencia de Bancos supervisar este proceso para determinar si la transacción se realizó dentro de los parámetros que establece la Ley.
"La Contraloría no tiene nada que ver con la venta de buses como chatarra, porque el tema de las operaciones bancarias, préstamos, garantías y todo tipo de hipotecas, se maneja bajo la supervisión de la Superintendencia de Bancos", agregó. Destacó que en el manejo del presupuesto de funcionamiento del BNP, la Contraloría sí hace un control posterior, porque en esta entidad no existe control previo desde hace muchos años.