El Gobierno sintió la presión popular y ayer decidió separar al jefe del SPI, José Gómez, tras el cuestionamiento generado por la represión de agentes de ese componente a una marcha de afectados por el Síndrome de Insuficiencia Renal Aguda (SIRA) y sus familiares, realizada el jueves en la Catedral.
La separación de Gómez será hasta tanto concluyan las investigaciones que se hacen, para deslindar responsabilidades. En tanto, ayer, se efectuaron piqueteos frente a la Procuraduría, pidiendo la apertura de un expediente por la represión del SPI.
Además, los miembros del Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida solicitaron en una reunión con el vicepresidente Rubén Arosemena y el ministro Ubaldino Real, la destitución del ministro de Salud, Camilo Alleyne y del director de la Caja de Seguro Social (CSS), René Luciani, pero los representantes del Ejecutivo no aceptaron la sugerencia.