Familiares de las víctimas del incendio del bus 8B-06, afectados por el SIRA y un grupo de buhoneros de la capital, protestaron ayer por horas en la avenida Perú, para exigir justicia en los casos en los que se consideran afectados.
Mientras un grupo de los afectados por ingerir medicamentos envenenados con dietilenglicol cerraban la calle, otros se trasladaban a la Defensoría del Pueblo para una reunión de alto nivel con las autoridades.
David Ramírez, de la Asociación de Usuarios del Transporte Movimiento 23 de octubre, dijo que lo hacían para exigir justicia a las autoridades, ya que no se pueden permitir más abusos a la gente humilde del país.
Ramírez criticó la lentitud con la que las autoridades han estado manejando estos casos, donde los más afectados son la gente pobre del país.
Los panameños han optado por cerrar calles en diferentes sectores y por diversas razones, a fin de que su voz de clamor sea escuchado por los responsables de aplicar justicia.
Ayer, los manifestantes no se detuvieron ante las necias gotas de lluvia que caían junto con la tarde, y se mantuvieron en vigilia.