"Quienes han sido institutores, han tenido una vivencia que jamás termina y por eso, somos aguiluchos para toda la vida". Con la famosa frase de Reina Torres de Araúz, la generación de 1957 del Instituto Nacional dio inicio a la celebración de sus Bodas de Oro en el Aula Máxima del Nido de Águilas.
Escoltados y con una calle de honor, los homenajeados de la generación de 1957 fueron recibidos uno a uno por los alumnos del Instituto Nacional.
Según la profesora Clara Baloyes, coordinadora del evento, el objetivo de este homenaje es mostrarle al institutor del ayer lo que tiene el institutor de hoy.
Fue una verdadera mañana cultural. Los homenajeados disfrutaron de la interpretación de la famosa pieza de Carlos Eleta Almarán, Historia de un Amor, interpretada por la Estudiantina del Instituto; además, la banda de música deleitó a los presentes con el popurrí de Elisa, pieza que hiciera famosa Arcadio Molinar, y el Conjunto de Proyecciones Folclóricas cerró con broche de oro.
Este evento tiene 46 años de realizarse en el Instituto Nacional y se hace para celebrar los 50 años de graduados de los aguiluchos, reiteró la profesora Clara Baloyes.
DE VUELTA A CASA
"Celebrar los 50 años de graduación de mi generación, en los predios de nuestra alma máter, es como estar de vuelta en casa", comentó la profesora Argentina Palacios, segundo puesto de honor de la generación de 1957.
"Darles el saludo cordial de la promoción de 1957 a los aguiluchos del ayer y del presente, es un honor y placer para esta servidora. Estoy segura de que con gusto lo hubiesen hecho mis compañeros de puesto de honor: Mónica Brown o Ricardo Mans, que partieron antes que nosotros".
Reunirme con mis compañeros es una experiencia hermosa, ver que el mismo fervor de aquellos años sigue vivo, es algo extraordinario, dijo Argentina, quien radica en Nueva York, pero siempre está de visita en Panamá.
Según la profesora Argentina, la historia de la patria no podría escribirse sin mencionar el glorioso Nido de Águilas. En todos los quehaceres, en todas las luchas, tragedias y victorias de nuestro Panamá, han participado y participan personas que alguna vez han pasado por las aulas de este plantel. Sin embargo, hay que tener presente que el mejor arma para lograr un cambio es el estudio.
"Salir a las calles a tirar piedras y quebrar ventanas no soluciona nada, lo mejor es dialogar", reiteró la profesora Palacios.
TRADICION
En el cincuentenario de la promoción de 1950; es decir, en el año 2000, se instituyó un acto simbólico que se ha convertido en tradición. Una persona, en representación del grupo de graduandos que celebra sus Bodas de Oro, recibe un bastón de relevo. Para la generación de 1957, la profesora Argentina Palacios fue la encargada de recibir este bastón, que ya pasó a la generación de 1958.
Este trocito de madera representa el compromiso que asume el grupo para ayudar a que el Nido de Águilas logre mejoras concretas en diversas áreas, explicó Palacios.
Para este fin, la promoción de 1957 otorgó becas a estudiantes de escasos recursos económicos, que fructificaron en tres médicos; donación de diccionarios y enciclopedias para la biblioteca del plantel; donación de sillas para la banda de música; donación de equipo para los laboratorios; contribución para el conjunto típico; ejemplares de la impresión preliminar de la lucha "Aguilucho.. ¿Conoces tu alma máter? y que pronto estará a la venta; se elaboró el diagnóstico sobre la situación actual de la biblioteca del colegio, con miras a su futura reestructuración, entre otras donaciones.
TRAYECTORIA
Argentina Palacios, el segundo puesto de honor de la generación de 1957, es profesora de Español e Inglés en varias universidades y colegios de los Estados Unidos, posee postgrados de la Universidad de Texas, es redactora de varias casas editoriales, autora de varios libros infantiles y juveniles en inglés y español; consultora de varios programas infantiles de MTV, entre otras actividades que ha desempeñado.