Inglaterra sigue en alerta por las peores inundaciones registradas en este país durante los últimos sesenta años, toda vez que miles de hogares se han quedado sin suministro de agua y electricidad.
Hasta 350, 000 personas en el condado de Gloucestershire (oeste de Inglaterra), una de las zonas más afectadas por las riadas, podrían quedarse sin abastecimiento de agua en sus casas debido a que amenazan con desbordarse los ríos Severn y Támesis.
Según la Agencia de Medioambiente, el nivel de ambos ríos ha excedido el de 1947, cuando se produjeron unas inundaciones que causaron pérdidas materiales millonarias en el país.
"No habíamos visto antes inundaciones de esta magnitud. El punto de referencia era 1947 y eso ya se ha superado", reconoció un portavoz de la Agencia de Medioambiente.