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Recibí carta desde Cuba, donde se me solicita realizar una actividad que está fuera de mi alcance, cosa que siento mucho. También recibí un libro que me llenó de emoción. Se trata de "Rostro y Pensamiento del Periodismo Chiricano", del licenciado Alexander Sánchez y un grupo de estudiantes de periodismo de la hoy Universidad Autónoma de Chiriquí.
Digo que me emocionó porque como profesor y amigo que soy de Sánchez, me satisface conocer de sus éxitos. Además, actualizó con su libro la investigación que realicé con mis alumnos (incluido él), en el año ochenta y cinco del siglo pasado.
Y como persona honorable, Alexander Sánchez destaca ese hecho en su libro, cosa que no siempre ocurre porque hay panameños que no son dados a reconocer los méritos de otras personas. El mismo Alexander Sánchez es un personaje digno de que se escriba sobre él. En sus años mozos fue boxeador, luego empleado del antiguo Centro Regional Universitario de Chiriquí.
Lleno de deseos de superación, se las ingeniaba para estudiar periodismo. Mantenía una lucha sindical activa, que molestó a ciertas autoridades que pensaban que la institución debía manejarse sin voces que protestaran.
Alexander fue perseguido por autoridades de ese Centro Regional, quienes estuvieron a punto de botarlo varias veces, por su posición sindical insobornable y su valentía. Por suerte el tiempo fue el mejor nivelador y hoy goza del prestigio de ser un Licenciado en Periodismo, jefe de esos estudios en la Universidad Autónoma, y ha producido varios libros.
La vida de Alexander confirma que en Panamá se puede surgir a base del estudio, el trabajo arduo por más humilde que sea, y una disciplina que lo lleve hacia delante, a pesar de los obstáculos que encuentre en el camino.
Otra cosa que circula por los vericuetos de mi mente es el llamado Corredor Biólogo Mesoamericano, una zona que viene por toda Centroamérica y se pretende conservar. Hay organismos mundiales empeñados en salvaguardar animales y vegetación de una zona que es de tránsito, según dicen los expertos. Lo que me preocupa es que en Panamá nadie ha dicho si los posibles embalses para dar agua al Canal que se desean hacer, afectarán o no este corredor. Si fuera así, estaríamos haciéndole mucho daño a un proyecto mundial, que pretende conservar una región que tiene importancia para las futuras generaciones.
Pero a mí no me extrañaría cualquier cosa sobre este corredor y los embalses. Los panameños no tenemos mucha conciencia para proteger el medio ambiente. Por un lado se siembran arbolitos y por el otro, se tumban miles de árboles con permiso incluso de la autoridad del ambiente.
Allí está el caso de la arena de Farallón, como un ejemplo de la falta de coordinación entre instituciones y proyectos de desarrollo socio-económico, como los hoteles turísticos de ese sitio. Y las aguas que antes estaban limpias, ahora tienen bacterias peligrosas, porque nadie impide que surjan poblados que echan sus porquerías donde se logra el agua para beber de la ciudad de Panamá. Por eso dice que somos "alegres y confiados". |