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A su corta edad, se pasan cuatro meses 'trabajando' en la escuela y como recompensa el sistema le otorga (en esta ocasión) dos semanas de vacaciones. Los niños necesitan este tiempo para 'recargar' sus baterías, pasar más tiempo con su familia, descansar y dejar por unos días los libros, pues para ellos tendrán otros cuatro meses más.
Sin embargo, hay padres de familia que 'castigan' al niño ocupando esas dos semanas de vacaciones 'reforzando' sus conocimientos. Otros sin embargo, no aprovechan estas semanas para relacionarse con sus hijos y optan por dejarlos con los abuelos, las tías y hasta en casa de los amiguitos. Hay unos que aprovechan estas semanas para que sus hijos hagan el trabajo de los adultos. Es cierto que los niños necesitan crear responsabilidad, pero no hay que dejarles el trabajo pesado.
Las vacaciones escolares de medio año son para un descanso mental, pero los niños más que nada necesitan sentirse parte de la familia; y si bien es cierto que la situación económica está 'dura', inventar pasar un día unidos, con los recursos que se tienen a mano, sería una buena forma de decirle a los hijos cuán importantes son para los padres. |