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Lo que para la ministra de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Alba Tejada de Rolla, sería la "máxima expresión de la juventud mundial", podría haberse convertido en un espectáculo a favor de la cultura del vicio y la perdición total de los valores morales.
De acuerdo con denuncias de varios padres de familia, y luego de un recorrido que realizó el equipo de Crítica a la antigua base de Howard, lugar donde se inauguró el Festival Mundial de la Juventud, el ambiente era un "carnaval del vicio", sobre todo en la noche, horas en que ocho discotecas "alegraban" a más de 6 mil 500 jóvenes provenientes de 140 países de todo el mundo, y había guaro por todas partes.
Uno de los vendedores comentó que la noche de la inauguración era una locura; además, asegura haber visto a menores de edad con cigarrillo y cerveza en mano que se paseaban por las calles de la antigua base militar en estado de embriaguez.
La fuente dijo que escuchó a una muchacha decir a su amigo: "¿y ahora qué hacemos?" Y éste le contestó: "todavía me quedan nueve condones, vamos a usarlos...". A cada país le asignaron un solo lugar como albergue, en el que se mezclan varones y muchachas. |