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Celia Cruz junto a Willy Fernández y su esposa, en una de sus visitas a Panamá.  |
Alegre, sencilla, humilde, carismática... en fin, una página de este diario no nos alcanzaría para hablar de las cualidades de la "Reina de la Salsa", Celia Cruz. Son muchos los recuerdos en los corazones de los panameños y del resto del mundo, que la "Guarachera cubana" dejó con su melódica voz y, lo más importante, con esa sencillez que sólo ella podía proyectar.
Según José Guillermo "Willy" Fernández, promotor de eventos artísticos en nuestro país, él tuvo la oportunidad de conocer a la señora Celia en el año de 1975, cuando se presentó por primera vez en el Gimnasio Nuevo Panamá con Las Estrellas de Fania.
Fueron 6 conciertos en los que trabajé con la "Reina de la Salsa"; dos veces en el Gimnasio Nuevo Panamá con la leyenda de la salsa, Tito Puente, y uno de ellos fue a beneficio del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), recuerda Fernández.
Luego en el año de 1986 cuando fue el Carnaval Diamante, Celia se presentó en las Islas de Atlapa a lleno total. Sin embargo, uno de los conciertos más grandes en la historia de nuestro país fue cuando Celia Cruz se presentó en el Gimnasio Nuevo Panamá con Rubén Blades y Willy Colón, donde no cabía un alfiler, comentó el promotor artístico.
Posteriormente comparte el escenario panameño con José "Cheo" Feliciano; en 1998 participa de los carnavales panameños en la tarima de vía España y en el Hotel El Panamá. Además, en el año de 1999 formó parte del selecto grupo de artista de la Teletón 20-30 y el último concierto que realizó en Panamá fue el 31 de enero del 2002, junto a José Alberto el Canario, a beneficio de las obras del Club de Leones en las Islas de Atlapa, recalcó Fernández.
LA CELIA DE HOY Y SIEMPRE
El reconocido humorista asegura que Celia Cruz desde que la conoció hasta su muerte fue exactamente la misma persona. "Yo la vi evolucionar y creo que los 76 álbumes que grabó con todo lo más granado de la salsa, dice mucho de su carrera; fue una mujer muy natural, sencilla, cariñosa con toda las personas que la rodeaban y que tenía una excelente memoria".
Cabe destacar que en este negocio existen muy pocos como ella, en cuanto a la sencillez; casi siempre las divas e iconos a veces cambian de personalidad y ella siempre fue una cubana natural, dijo Fernández con gran admiración.
En cuanto a los costos de los conciertos de la ganadora de dos premios Grammy Latino, el promotor explicó que estaban en un aproximado de 15 a 20 mil dólares de salario, para gozar por una noche, que en comparación con otros artistas eran bajos.
¿QUÉ HACÍA EN PANAMÁ?
La intérprete de "La negra tiene tumbao'', "Yerberito moderno'', "Que le den candela'', entre otros éxitos, le gustaba comer bien, pedía restaurantes cubanos, pero para ese entonces no habían; después se cuidaban un poco en el tipo de alimentación ya que su esposo Pedro tenía un problema de diabetes, acotó Willy. Ellos no tenían mucho tiempo para pasear por su apretada agenda, hay que recordar que los artistas llegan, se presentan y se tienen que ir al día siguiente, dijo Willy.
ANTES DEL SHOW
Recuerdo que Celia antes de una presentación no hablaba con nadie, es más, su esposo la dejaba sola en el camerino y se dirigía al escenario a supervisar los últimos detalles de la banda, porque él era su director musical, manifestó Fernández. "Lo que más me llamaba la atención es que ella llegaba al lugar de su concierto como una señora y minutos después se quitaba los lentes, se ponía aquel traje, la peluca de su color preferido y la transformación entre la dama y la guarachera era impresionante". |