OPINION


De la Casa de Piedra a gloria mundial

linea
Por Víctor N. Juliao G.
Ministro

Como la inmensa mayoría de los panameños, me quito un imaginario sombrero, extiendo mi mano franca, mientras el corazón acelera sus latidos henchido de emoción, para saludar al cinco veces Campeón Mundial de Boxeo, Roberto "Mano de Piedra" Durán, quien desde su humilde cuna en la Casa de Piedra de El Chorrillo, se irguió cual águila invencible y remontó la cumbre de la gloria. He sido informado que nuestro Cholo será objeto, en los próximos días, de un gran homenaje por su retiro definitivo del cuadrilátero, como boxeador.

A partir de 1865, año en que el Marqués Queensberry estableció sus reglas básicas, surgió el boxeo moderno, eliminándose la sanguinaria imagen que tenía. En la actualidad, es un deporte mundialmente reconocido, con normas específicas y con diversas organizaciones promotoras.

En nuestro país fue -y es- muy común ver a niños, principalmente de barrios marginales, tratando de imitar a sus ídolos, muchos de ellos campeones mundiales, cuya fama ha recorrido el mundo entero. Tal es el caso de nuestro inigualable compatriota, cuyas raíces familiares se ubican en la Patria Profunda, Guararé, y a quien se le conoce, entre otras definiciones, la de ser el boxeador más grande que ha dado Panamá y Latinoamérica, en todos los tiempos y en todos los pesos y a quien se le considera la Leyenda Viviente del Boxeo.

Durán, poseedor de cinco títulos mundiales en igual número de categorías, nació en la conocida y humilde Casa de Piedra de El Chorrillo, un 16 de junio de 1951. Tuvo una infancia extremadamente dura, en razón de la precaria situación económica familiar, aunque nutrió su espíritu con las enseñanzas de su madre ejemplar, Doña Clara Esther Samaniego.

A los trece años se convierte en lo que hoy se denomina "chico de la calle", pero sin adquirir los perniciosos hábitos que hoy minan a la niñez y a la juventud. Conoce, hace amistad y se suma a la "gallada" o grupo que dirigía Cándido Díaz, mejor conocido como "Chaflán", pintoresca e inofensiva personalidad de aquellos tiempos. Relatan los que conocieron a los dos, que "Chaflán" en el papel de Batman y Durán, en el de Robin, ofrecían espectáculos callejeros probadamente jocosos, por lo que al final recibían algunas monedas de manos de los transeúntes, para sobrellevar la difícil situación económica que tenían. Cuentan, además, que fue su inseparable amigo, quien conocía las habilidades para la defensa personal de aquel pequeño niño, quien lo impulsó a incursionar en el boxeo.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2002 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados