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La bandera española volvió a flamear en la isla Perejil.  |
Unidades navales, tropas especiales de tierra y aviones de combate F-18, cargados con bombas, recuperaron ayer el islote Perejil.
El objetivo de la operación era devolver a la isla el 'status quo' que tenía antes de que fuera ocupada, el jueves pasado, por una decena de gendarmes marroquíes.
La ministra de Exteriores, Ana Palacio, dijo en el Congreso que España no abandonará Perejil si Marruecos no garantiza que se volverá "a la situación anterior al 11 de julio".
El ministro de Defensa, Federico Trillo, precisó que "se limitó el recurso a las armas de fuego a los estrictos supuestos de defensa propia".
Un destacamento del Tercio Duque de Alba de la Legión de Ceuta se encuentra en el islote. No hay bajas ni heridos y los seis marroquíes que ocupaban el territorio fueron hechos prisioneros y devueltos a Marruecos.
La toma ha sido llevada a cabo por efectivos del Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra -boinas verdes-, con sede en Alicante, apoyados por helicopteros "Super Puma" de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), con base en el Copero (Sevilla). Los mismos izaron la bandera española en la isla.
El gobierno de Marruecos exigió de inmediato la retirada incondicional de las tropas españolas de la isla de Perejil.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos y Cooperación Extranjeros marroquí denunció la operación militar española y la consideró como un "acto de guerra".
En una medida de precaución, la policía española reforzó la seguridad para los 75.000 habitantes de Ceuta en caso de que las tropas marroquíes intentaran cruzar la frontera. Ceuta se encuentra a unos de 10 kilómetros de Perejil.
Por su parte, el embajador español en Marruecos, Fernando Arias Salgado, cruzó a Ceuta y fue convocado a Madrid, dijo una fuente gubernamental.
El islote de Perejil, que los marroquíes llaman Leila, había estado deshabitado por décadas hasta que los soldados marroquíes la ocuparon el jueves pasado, izando banderas de Marruecos y levantando carpas, mientras el gobierno de ese reino de Africa del Norte decía que permanecerían allí.
Marruecos reclama el islote, pero España asegura que está en disputa y que ambos países habían acordado años atrás dejarlo deshabitado. |