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El presidente de Iraq, Saddam Hussein, utilizando nuevamente un tono desafiante, dijo que Estados Unidos y sus aliados no podrán derrocar su gobierno.
En un discurso televisado para conmemorar el 34 aniversario de la revolución que llevó al poder a su partido Baath, Hussein dijo también que los iraquíes estaban bien preparados y equipados para defender al país contra cualquier agresión militar.
"Temmuz (la revolución de julio) regresa para decirle a todos los tiranos y opresores malvados del mundo: Esta vez nunca me derrotarán. !Nunca! Incluso si vienen unidos de todo el mundo e invitan a todos los malvados del mundo", dijo Hussein.
Hussein, el hombre que ha gobernado a Iraq con mano de hierro durante 23 años, atacó a Washington, su principal enemigo en la Guerra de Golfo de 1991.
"Temmuz también regresa armada con espadas, arcos y flechas, llevando su escudo, armas y cañones (...) o preparada para su trinchera de batalla que podría, mediante la cautela y en alerta, salvar vidas frente a planes, conspiraciones y perfidia y proteger a todos nuestros queridos hombres", dijo.
Sus comentarios coincidieron con la creciente especulación de que Estados Unidos podría lanzar una acción militar para derrocarlo.
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo la semana pasada que Washington utilizaría todos los mecanismos a su alcance para derrocar a Hussein. Bush describió a Iraq como parte de un "eje del mal" que apoya el terrorismo y desarrolla armas de exterminio masivo. Iraq ha negado reiteradamente las acusaciones.
Su discurso de 40 minutos fue transmitido por la radio y la televisión del estado y no hizo referencia a las relaciones de Iraq con el Consejo de Seguridad de la ONU por el tema de los inspectores de armas de las Naciones Unidas en Bagdad que desean establecer si en el país hay armas de exterminio masivo.
El parlamento de Iraq votó el lunes por unanimidad respaldar los preparativos militares para repeler cualquier posible ataque de Estados Unidos para derrocar al presidente Hussein. |