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El Kremlin comunicó ayer la voluntad de Pyongyang de restablecer el diálogo con Seúl y se erigió en mediador entre las dos Coreas con el próximo viaje a la península del jefe de la diplomacia rusa, Igor Ivanov.
Haciendo oídos sordos al presunto plan de Estados Unidos para atacar en los próximos años Corea del Norte e Irak, Moscú ha decidido aprovechar sus buenas relaciones con Seúl y Pyongyang para recobrar protagonismo en el este de Asia.
La mejor manera de ganarse el papel de mediador en la península de Corea ha sido convertirse en portavoz de la aparente buena voluntad norcoreana y tender un puente entre Seúl y Pyongyang con la visita que hará a la península Ivanov a fin de mes.
Corea del Norte está dispuesta a dialogar con Corea del Sur a pesar del incidente entre unidades navales de estos países ocurrido el pasado junio, anunció ayer Konstantín Pulikovski, enviado del presidente ruso, Vladímir Putin, en el este de Rusia.
Pulikovski señaló que el líder norcoreano, Kim Jong-il, es el primer interesado en el diálogo, lanzado en la cumbre de Pyongyang que reunió en junio de 2000 a ese mandatario y al presidente de Corea del Sur, Kim Dae-jung. |