¿Por qué lo que ocurre a miles de miles de millas de Panamá afecta nuestra economía? ¿Tan maltrechos estamos? No precisamente eso. Lo que experimentamos son las consecuencias de ser un país consumidor y no productor del oro negro (petróleo) que tiene a todo el mundo de vuelta y media.
El jueves de la semana pasada se informó sobre los aumentos en el precio de la gasolina, lo que obliga a muchos a tomar medidas inmediatas para llegar con dinero a la próxima quincena. Faltan 14 días para sobrevivir.
La escalada de ataques cruzados entre Israel y el Líbano causó un aumento en el precio del combustible. La cifra récord cerró recientemente en 76.85 dólares el costo del barril del crudo ante la extensión del conflicto en Medio Oriente, región que produce más del 30% del petróleo que se consume en el mundo.
¿Qué podemos hacer? Hasta ahora, sólo podemos hacer dos cosas: Lo primero, orar por la paz del mundo para que de una vez por todas el barril baje lo necesario para que podamos volver a los precios de hace años y, lo segundo, es usar el auto estrictamente para lo necesario. Si en la suma y resta de su presupuesto familiar le resulta más económico irse en bus al trabajo, pues hágalo porque es la única medida que lo ayudará a ahorrar. Si no lo hace, de seguro no le alcanzará el dinero para cubrir los días que hacen falta.
Aunque se han anunciado los planes para contrarrestar la crisis energética, todos estos pasos llevan un proceso de años, por lo que debemos tomar acción ya por el bien de nuestro bolsillo.