Aplazar el Mundial de Atletismo en Berlín que tiene como fecha agosto próximo, o más fácil, olvidar las tres últimas actuaciones -fallidas- del campeón mundial y olímpico en salto de longitud, Irving Saladino.
Estas serán las únicas dos alternativas si se quiere desatender las bajas que padece "El Canguro" en lo que va de la campaña del 2009, en la que acumula una victoria y tres reveses.
¿Miedo a la tabla? ¿miedo a la falta? o aún peor ¿frustración al imaginarse perder la condición del rey absoluto en el salto largo?
David Saladino, padre del atleta panameño, se mantiene preocupado y se hace las mismas interrogantes. "Está claro que a cinco pasos de llegar a la tabla baja el ritmo. Al tratar de no cometer falta está bajando la velocidad, y es ahí donde pierde distancia en el salto. No sé por qué lo hace, pero estoy seguro de que su entrenador está al tanto de su condición" confesó el padre sobre su hijo que entrena en Madrid, España.
La suerte es el consuelo de David Saladino, quien espera una mejor salida de su hijo el 24 de este mes en el Super Grand Prix de Londres, donde Irving tendrá que dejar en claro, de una vez por todas, quién es el campeón olímpico.
Pero al campeón ya nadie le teme, sobre todo si hablamos de unos rivales que parecen no saciar su hambre de superarse (Dwight Phillips, Godfrey Mokoena e Ibrahim Camejo). La formidable preparación de sus oponentes hace más evidente las fallas de "El Canguro".
Sus resultados están lejos de sus marcas personales, y el Campeonato Mundial de Atletismo no espera. Del 15 al 23 de agosto, la cita máxima del atletismo recibirá a los mejores del salto largo, vengan como vengan.