Cuando fui Decano de la Facultad de Comunicación Social, el primer día con el personal dije: "hoy comienzo mi administración pensando en el último día de mi mandato". Hubo caras de asombro. Expliqué que sabía que el puesto era por tres años, y que esperaba dejar el despacho como entraba: con una sonrisa.
Recordé este incidente con motivo de algunas acciones que han hecho ex funcionarios del gobierno anterior.
Comprendo que a nadie le gusta "dejar la papa", por más contratiempos que haya tenido. Pero hay que salir con elegancia, con altura profesional, no guardando rencores o promoviendo acciones de sabotaje para quien lo reemplaza.
Eso de borrar memorias, esconder expedientes y documentos importantes, dejar "espías" que le cuenten lo que hace el nuevo, no es ético y muestra la pequeñez del ex funcionario.
Muchos altos cargos administrativos valen no por la persona que lo ocupa, sino por la posición.
La gente respeta, obedece y trabaja realmente para el cargo de presidente, ministro, diputado, gerente, etc.
Existen funcionarios que no lo entienden. Por eso pueden llevarse decepciones en cuanto lo dejen.
Recuerdo un ex ministro que se lamentaba que su antiguo chofer ni lo saludable ahora que estaba fuera: luego de mi explicación sociológica comprendió el fenómeno, aunque no le gustó.
"Hasta le daba a veces su "salve" y ni eso me lo agradece", señaló dolido.
Menos mal que ahora el período de transición es de dos meses.
Es un tiempo relativamente corto, como para sabotear o esconder situaciones negativas al nuevo jefe.
Sin embargo, no se extrañe que haya casos censurables. Por allí están apareciendo algunas "gracias" que ha dejado el gobierno anterior.
Al respecto hay dos posiciones que se pueden tomar. Una de ellas es denunciar el hecho y hacer una investigación.
La otra alternativa es olvidarse de los "chanchullos"; comenzar a trabajar y cumplir las promesas que hicieron para conseguir los votos.
Si me pidieran una opinión sobre esto, diría que lo mejor sería una fórmula mixta. Si lo hecho mal es un delito, hay que investigarlo. Pero si es una "gracia" de poca monta, no es conveniente perder tiempo en investigaciones que a lo mejor duren mucho o queden en nada.
Al final, el pueblo juzgará al nuevo gobierno por lo que haga a favor del país no por perseguir funcionarios irresponsables de la administración anterior.
Recuerden los que hoy están "en la papa": al salir háganlo con elegancia...