Cinthya Guy tiene algo especial. Su forma de hablar, sus gestos y la visión de devolver la audición a aquellos que la han perdido por completo. Ese camino o sueño lo inició al fundar el Instituto de Implantes Cocleares en el 2007, el primero con esta tecnología de punta en Panamá. Durante este tiempo también abre "Oír es vivir", fundación que lleva a cuestas y que le ha dado un nuevo sentido a su vida.
La semilla que sembró en el 2007 ya tiene sus frutos. Guy ha sido postulada entre cientos de mujeres de los cinco continentes como una de las tres finalistas por Latinoamérica y una de las quince finalistas del mundo del "Cartier Women's Initiative Awards", concurso de planes de negocios. El certamen es organizado por la empresa Cartier en conjunto con Women's Forum, Mckinsey y la INSEAD y Managemente School.
Ser una de las seleccionadas le llegó casi de casualidad a esta anestesióloga, quien explica que en febrero vio un anuncio sobre el concurso, en un diario local.
"Lo vi y consulté con mi hija. Ella me dijo: ¿Por qué no? Mete tu solicitud".
Y así fue. Ahora, sin muchas palabras, pero con una gran sonrisa, Guy dice que aún está sorprendida.
"El 4 de junio me llegó un correo informándome que era finalista de Latinoamérica. Me van a dar un entrenamiento para poder prepararme y competir con las otras dos concursantes de América Latina, una de ellas es colombiana".
La competencia se realizará en octubre próximo y según la doctora Guy, uno de los principales puntos que deberá enfocar es el trabajo que está realizando en Panamá el Instituto de Implantes Cocleares y con la fundación "Oír es Vivir", que busca ayudar a miles de panameños que padecen de una pérdida severa de la audición.
UNA EXPERIENCIA
La realidad que enfrenta esta panameña es producto de la experiencia que vivió con su esposo Stuart, quien despertó una mañana del 2006, con una pérdida súbita de la audición.
"Yo en verdad no sabía el impacto de lo que era vivir con una persona con incapacidad auditiva. Como doctora no tenía idea de lo desconcertante que es esto. Nos cambió la vida totalmente. La comunicación era difícil, mi esposo se deprimió".
Cuatro meses después de haberse realizado la cirugía de implante coclear, Stuart recobró su vida y la anestesióloga aprendió rápida e íntimamente lo que representaba la pérdida de la audición y sobre los implantes cocleares.
TECNOLOGIA A NUESTRAS MANOS
Por la experiencia, y ante la inminente llegada de la jubilación, la doctora Guy apuntó su mirada a Panamá y decidió exportar esa tecnología al país que la vio nacer.
La idea resulta apropiada, en este país las cifras indican que existen más de 78 mil afectados con pérdidas auditivas, de los cuales 25 mil tienen una pérdida severa o profunda.
Los implantes cocleares le funcionan al último grupo. No todos son candidatos a este tipo de cirugía. Lo principal es tener una pérdida severa o profunda de la audición.
"Yo creo en la oportunidad de ayudar al ser humano, y yo vi una oportunidad única y yo quería ver a la gente con la respuesta que mi esposo tuvo".
Ya no ejerce como anestesióloga, profesión en la que estuvo involucrada por décadas en los Estados Unidos. Ahora, su trabajo consiste en coordinar, implementar y darles seguimiento a los pacientes que han recibido los implantes cocleares. También se encarga de evaluar los casos de personas que llegan a la fundación "Oír es vivir", que recibe gratuitamente a quien concerte una cita llamando al 317-3162.
IMPLANTES COCLEARES
Guy explica que el implante coclear consiste en insertar un dispositivo electrónico en el oído interno donde está localizada la coclea. La cirugía tiene un costo aproximado de 30 mil dólares; sin embargo, ya tres pacientes panameños han experimentado la sensación de volver a escuchar. Tanto la cirugía con el proceso de rehabilitación fueron donados por el Instituto de Implantes Cocleares y la fundación "Oír es vivir".
Curiosamente, el doctor Diego Preciado, quien realizó las tres cirugías, es panameño, pero actualmente se encuentra radicado en Washington.
EN OCTUBRE GANAMOS
Teniendo un antecedente como este, Guy espera que en octubre se cumpla su sueño de ayudar a los que no cuentan con los recursos para realizarse los implantes cocleares.
Confiesa que aún no está preparada para su visita a París, pero con toda seguridad afirma que llegado el momento lo estará. De hecho, ya tiene destinado el uso que les dará a los 20 mil dólares que se lleva la ganadora.
"Esperamos ganar, porque el premio lo voy a usar para la Fundación, para poder ayudar a muchas otras personas".