Si crees que la tendencia a engordar es sólo de las mujeres comunes, te equivocas. Para las caras de la televisión y el mundo del espectáculo, el sobrepeso también es todo un reto.
Para confirmar lo dicho conversamos con varios rostros de nuestro "chollywood", quienes antes eran rellenitas y ahora son fit.
Gisela Tuñón, presentadora del programa Al Descubierto, nos cuenta que cuando tenía 16 años, llegó a pesar 200 libras; pero puso de su parte y rebajó. Con mucho ejercicio y un cambio de alimentación, logró bajar todas esas libras de más. Ahora, para mantenerse, evita todos los alimentos con azúcar y grasa, mientras que los almidones y carbohidratos trata de no comerlos en exceso y sólo come lo necesario para el organismo.
Pero no solamente cuida lo que come, también practica fitness y alza pesas.
VEGETALES Y CARNES
Ella no es la única cara que sufrió de sobrepeso, pues nuestra queridísima amiga Wiznick Ortega, también alcanzó las 200 libras, pero después del embarazo de su hijo, rebajo 40. Ahora su meta es llegar a su peso normal: 128. Pero Wiznick no ha luchado contra el peso sola, ya que Lain le hizo una propuesta de adelgazarla a cambio de publicidad y ella aceptó.
Su dieta de vegetales y carnes en porciones pequeñas duró un mes y logró bajar por día 2 libras, aparte de las vendas.
A PUNTA DE CHICLE
Mientras Wiznick camina para estar en línea, su compañera Siria Miranda, presentadora del Noticiero Estelar de TVN, nos dice que bajó sus 180 libras a punta de agua, piña y chicle, pues ella no tiene tiempo para ir a los gimnasios y es mala haciendo ejercicios.
Su clave para bajar más rápido es no comer y eso para ella no es nada difícil, pues lo que le roba la calma son los dulces.
Para Siria lograr las 135 libras no sólo se lo debe al no comer, sino también al Centro Internacional de Estética Corporal (CIECSA).
FUE A LA NUTRICIONISTA
Marta Alvarado, la ex presentadora del Noticiero Estelar de RPC Televisión, también vivió su experiencia con unas libras de más.
Ella nos cuenta de que su límite fue de 170 libras antes de los mellizos, luego quedó en 145 y para alcanzar un peso considerable visitó a la nutricionista Fany de Cardoze, quien le enseñó a comer saludable hasta llegar a las 140 donde se mantiene subiendo y bajando, pero no tanto, pues su debilidad siempre han sido los dulces y trata de sobrellevarlos con ejercicios y dejando de tomar soda y comer fritos.