La Fiscalía de Drogas formuló cargos por delitos relacionados con drogas a Milton Reyes y a Luis Sánchez, a quienes se les vincula con la producción de marihuana de la fina.
Ambos fueron sorprendidos cuando habían formado en un apartamento en Calle Uruguay, un invernadero de esa droga, la cual se estaba vendiendo en aproximadamente 100 dólares la libra.
Los dos sindicados argumentaron que la plantación de drogas que tenían en el apartamento rentado era para su consumo personal, sin embargo, las investigaciones han demostrado que ambos productores de marihuana cultivaban la hierba con fines comerciales, y prueba de ello, es que cultivaban la misma con altas medidas de seguridad y modernismo.
Aires acondicionados a alta temperatura y semillas "made in Europa" eran parte de las técnicas de Reyes y Sánchez para el cultivo de la droga, la cual sembraban y cosechaban con fórmulas que obtenían a través de internet.
Esta hortaliza artificial se mantuvo activa por más de un año. La captura de los narco-agricultores se dio después de tres meses de seguimiento.