Por ochenta y un años fuimos colombianos. Sufrimos lo bueno y lo malo de ese país hermano, incluyendo la Guerra de los Mil Días.El llamado "Tapón del Darién" es una barrera natural que nos separa físicamente de Colombia. Pero...Desde el punto de vista de la Sociología, los hechos como la violencia guerrillera pueden darse en varios países... aunque ahora sean pacíficos.
Debo señalar que fueron los partidos políticos de Colombia, los que promovieron hace más de cuarenta años, la violencia en el campo.
Historiadores del hermano país indican que esos politiqueros armaron a grupos en el campo, para mantener su dominio electoral.
Luego esos grupos de campesinos armados fueron manipulados por los comunistas. Le dieron una orientación "ideológica" a la violencia colombiana.
Más tarde vino la protección a las siembras de coca. Ya no se trata de idealistas que querían cambiar el gobierno. Son delincuentes llenos de millones por el narcotráfico.
Aquí en Panamá, muchos dicen que nosotros nunca sufriremos lo de Colombia. Piensan que los panameños somos buenos...
Eso es un planteamiento ingenuo.
Durante la dictadura militar se dieron ejemplos de barbarie y violencia. La mayoría de esos delitos, nunca han tenido condena para sus autores.
Todavía salen de vez en cuando, relatos espeluznantes.
Antes se decía que nunca podrían ocurrir en Panamá actos de violencia guerrillera, porque "los gringos no lo permitirían".
Ya no están los norteamericanos cuidando el Canal...
Nosotros estamos viviendo desde hace años los "coletazos" de la violencia colombiana.
Las antiguas calles pacíficas han sido escenarios de ejecuciones, "tumbes", guerra por territorio, etc.
Sicarios colombianos matan casi sin castigo en Panamá.
Ni qué decir de incursiones, raptos y asesinatos, cometidos por los narco-guerrilleros "paisas" en el Darién.
Tomemos lo que sucedió en Colombia, con la liberación de quince secuestrados, como un ejemplo para promover la paz en Panamá.
Hay que insistir en la llamada "cultura de la paz".
Ojalá los politiqueros del patio, no promuevan la violencia y la destrucción de la paz que vivimos aquí.
Cuidado que estemos comenzando a vivir el calvario de Colombia...