Desde el próximo 25 de agosto todos los bancos que operan en Panamá deberán contra con un sistema de atención de reclamos, que deberá dar respuestas personalizada a sus clientes en un plazo de 30 días calendarios.
De acuerdo con la Superintendencia de Bancos, el sistema de atención de reclamos deberá presentar un informe al cliente por escrito de los resultados de su gestión.
En caso de que la respuesta no le satisfaga, el cliente podrá analizar sus alternativas y buscar otra solución. Todos los bancos, aduce el ente rector de la banca, tienen la obligación de asegurar que el sistema de atención de reclamos esté dotado del recurso humano, material técnico y organizativo adecuado para el cumplimiento de sus funciones.