A estudiantes del colegio secundario de Kankintú, en la comarca Ngöbe Buglé, aparentemente se les metió el diablo. Lo que en un principio parecía ser un shock por el calor de 38 grados imperantes en el área, ahora ha tomado ribetes de misterio.
El lunes y martes cerca de 26 estudiantes fueron atendidos a causa de desmayos, pero ayer más de 20 alumnos debieron ser amarrados por sus padres en la casa comunal, porque estaban como locos.
Los jóvenes comenzaron a correr y gritar como dementes. Una situación similar ocurrió el mes pasado en Vista Alegre de Darién, cerca de la Unión Chocó.
Curiosamente estos ataques no los sufren los niños que acuden a la escuela primaria de Kankintú. Los padres de los jóvenes han pedido ayuda de los curanderos de la tribu, para que alejen a los demonios.