La Fundación PROBIDSIDA, integrada por pacientes afectados por el virus HIV, demandaron ayer a la Caja de Seguro Social (CSS) y al Ministerio de Salud (MINSA) ante la sala contencioso-administrativa de la Corte Suprema de Justicia por comprar medicamentos genéricos ignorando el criterio de su eficacia terapéutica.
Orlando Quintero, Presidente de PROBIDSIDA, señaló que la CSS ha celebrado dos licitaciones para la compra de Estavudina y Zidovudina (ambos medicamentos de la triple terapia para pacientes de HIV), en los que se han adjudicados los contratos a casas fabricantes de medicamentos genéricos que -según la Organización Mundial de la Salud- venden fármacos inefectivos.
La razón por la que la entidad compró estos medicamentos, dijo Quintero, es que se obedeció únicamente al criterio de precio del producto, y no a sus niveles certificados de efectividad.
La fundación solicitó además a la CSJ que ordene al MINSA y la CSS dejar sin efecto todas aquellas adjudicaciones o actos públicos de compra de medicinas para tratar enfermedades críticas en las que no se haya exigido los certificados de bio-equivalencia establecidos en la Ley 1 de 2001 sobre medicamentos.
Esta ley, que establece los parámetros para compra de medicinas y equipo médico en entidades de salud pública, debió ser reglamentada el 12 de enero de 2003, pero hasta la fecha esto no se ha hecho efectivo.