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Un grupo de 13 delegados estadounidenses, entre ellos miembros del gobierno de George W. Bush y de Organizaciones No Gubernamentales se reunieron ayer con legisladores, autoridades nacionales y con el gremio de abogados internacionales panameños, con el fin de discutir sobre políticas fiscales y las relaciones entre ambos países.
Esta reunión forma parte de una agenda de una semana, en la que la delegación visitará el Canal de Panamá, la Zona Libre de Colón y otros distintos puntos de importancia económica. Ayer también los delegados hicieron una visita de cortesía a la Presidenta Mireya Moscoso. Según Dan Mitchell, socio ejecutivo de la Fundación Heritage, el mensaje de la misión para Panamá es el de defender la soberanía fiscal con el fin de producir desarrollo económico.
"Los países que tienen tasas impositivas bajas y políticas económicas liberales experimentan un crecimiento más rápido, y estamos aquí para promover tal crecimiento a través de estas vías", señaló Mitchell. Uno de los intereses de las autoridades nacionales y los abogados internacionales en la reunión fue discutir la posición de estos delegados en cuanto a la posible firma de un tratado de intercambio de información tributaria con Estados Unidos, el cual ha sido rechazado por este gremio.
Al ser cuestionado sobre el tema Mitchell sostuvo que "creemos que todas las naciones deben tener reglas del juego igualitarias. Cuando dos países firman un tratado, los dos deben recibir beneficios a cambio".
Es este precisamente el punto álgido en las conversaciones exploratorias entre Panamá y EU, debido a las radicales diferencias entre los sistemas tributarios de estas naciones. Mientras EU obliga a sus ciudadanos a pagar impuestos sobre todo ingreso obtenido dentro y fuera del territorio estadounidense, Panamá no exige esto a los ingresos que sus nacionales obtienen en el extranjero.
Jaime Alemán, Presidente de la Asociación de Abogados Internacionales, estimó que el país debe mantener la misma postura que ha mostrado hasta la fecha, al exigir que otros centros financieros competidores en el mundo se comprometan a cumplir con los mismas requisitos que se piden de Panamá a través de estos tratados.
"Los importante es que Panamá no se adelante como otros países como Bahamas y Gran Caimán, que se adelantaron a adoptar medidas y que posteriormente han sufrido una merma enorme en sus recaudaciones tributarias", señaló. "Poca lógica nos hace permitirle a estos países que compiten con nosotros que nos lleven el negocio de nuestras manos". |