Muchos no creían.. otros tenían fe, pero ninguno pensaba que 18 guerreros (entre 9 y 10 años de edad) que sólo tuvieron una semana para prepararse para un Torneo Panamericano, dejaran en lo más alto la bandera panameña en el certamen preinfantil de béisbol que se realizó en San Pedro Sula, Honduras.
Y es que esos 18 corazones que sólo reflejaban felicidad y amor por su bandera dentro del diamante, fueron recibidos ayer (en horas de la madrugada) en medio de una batucada, lágrimas, abrazos y fuertes aplausos por sus más fervientes seguidores: sus padres.
Pero la fiesta no paraba allí, porque horas después de haber llegado y logrado el tan deseado campeonato, el festejo para estos gigantes del béisbol nacional seguía en un rincón de un restaurante de la ciudad capital, donde se les ofreció un almuerzo en compañía de sus padres.
LA LLEGADA AL LUGAR
Los protagonistas estaban, las risas sobraban y el festejo para los campeones iniciaba con los aplausos y el reconocimiento al valor y la garra que mostraron estos pequeños gigantes en cada uno de los juegos.
La alegría era inmensa por el recuerdo de ese juego tan especial que en medio de la sala, ellos empezaron a jugar.
"Para mí, ellos fueron grandes héroes que dieron alma, vida y corazón después de haber perdido ese partido ante Nicaragua en el que el objetivo era ganar", expresó el timonel de la selección nacional, Francisco Gutiérrez.
Agregó que la motivación dentro de los camerinos y el entusiasmo que sus niños mostraron fue digno de admirar, ya que lograron la meta final: ser campeones Panamericanos.
RECORD: 8-1
Los panameños lograron en el torneo una foja de 8 victorias y una derrota.