El Senado estadounidense aprobó por 54 votos contra 45 el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos-Centroamérica (CAFTA), que ahora deberá afrontar una reñida votación en la Cámara de Representantes.
La aprobación es una victoria para el gobierno del presidente George W. Bush, que desde hace meses impulsa el pacto ante la férrea oposición de grupos textiles, de la industria azucarera, y de sindicatos.
"Aprecio el apoyo bipartidario que ha obtenido en el Senado el CAFTA, que es bueno para los trabajadores estadounidenses", señaló Bush.
Se estima que los representantes que se oponen al acuerdo son 190 del partido Demócrata y 40 del Republicano, más de los 218 necesarios para rechazar el pacto.