La Casa Blanca dio a entender el viernes que las acusaciones en el sentido de que el presidente electo iraní, Mahmud Ahmadinejad, participó en la toma de rehenes estadounidenses en Teherán en 1979 podrían ser ciertas, aunque no aportó las pruebas.
Teniendo en cuenta "la naturaleza del régimen" iraní y el "propio pasado" de Ahmadinejad, "no creo que pueda sorprender a nadie" que esas revelaciones resultaran ciertas, dijo el portavoz de la presidencia estadounidense, Scott McClellan.